Policía Local de Valencia en una plaza con un perro durante el endurecimiento de las multas por tirar colillas y no recoger excrementos.

Valencia impone multas de hasta 1.500 euros por tirar colillas

Valencia impondrá multas de hasta 1.500 euros por tirar colillas y no recoger los excrementos de los perros

El Ayuntamiento de València ha activado el régimen de sanciones de su nueva ordenanza de limpieza urbana, que contempla multas de hasta 1.500 euros por arrojar colillas, chicles o papeles a la calle y por no recoger los excrementos de los perros. Las infracciones más graves pueden alcanzar los 3.000 euros.

La Policía Local comenzó a aplicar las sanciones el martes 13 de octubre, una vez finalizada la campaña informativa dirigida a recordar a los ciudadanos sus obligaciones. La ordenanza entró en vigor el 15 de junio y refuerza las medidas municipales contra la suciedad en los espacios públicos.

 

Qué multas contempla la nueva ordenanza de València

La normativa establece diferentes sanciones económicas en función de la conducta y su gravedad. Estas son algunas de las principales infracciones recogidas por el Ayuntamiento:

InfracciónMulta prevista
Arrojar colillas, chicles, papeles y residuos pequeños fuera de las papelerasHasta 1.500 €
No recoger los excrementos de los perros o no limpiar sus miccionesHasta 1.500 €
Abandonar basura que ensucie los espacios públicosDe 1.500 a 3.000 €
Dejar muebles y otros residuos voluminosos fuera de los sistemas habilitadosHasta 3.000 €
Escupir o hacer necesidades fisiológicas en lugares no autorizadosDe 750 a 3.000 €
Realizar pintadas en edificios y elementos protegidosDe 1.500 a 3.000 €
No retirar determinados escombros de obras realizadas en la vía públicaDe 750 a 1.500 €

Fuente: Ayuntamiento de València. Las cuantías máximas no implican que todas las infracciones reciban automáticamente la sanción más elevada.

 

Los dueños de perros también se enfrentan a multas de hasta 1.500 euros

Los propietarios y las personas que paseen animales deben recoger sus excrementos cuando los perros ensucien las aceras, las calles u otros espacios públicos.

La obligación también incluye limpiar las micciones de los animales. Por tanto, no basta con llevar bolsas para recoger los excrementos: también hay que cumplir las disposiciones relativas a la limpieza de la zona afectada.

El Ayuntamiento contempla multas de hasta 1.500 euros por incumplir estas obligaciones, dentro de su estrategia para mejorar la higiene de las calles y fomentar la responsabilidad de quienes utilizan los espacios públicos.

 

Tirar una colilla al suelo también puede salir caro

Las infracciones relacionadas con residuos pequeños forman otra parte importante de la nueva regulación.

Arrojar una colilla, un chicle, una cáscara o un papel al suelo, en lugar de utilizar una papelera, puede acarrear una sanción de hasta 1.500 euros.

La ordenanza también endurece las medidas contra quienes dejan muebles, enseres y otros residuos voluminosos en la calle sin utilizar los procedimientos establecidos por el Ayuntamiento. En estos casos, las multas pueden llegar a los 3.000 euros.

La normativa distingue entre arrojar residuos pequeños y abandonar basura que ensucie los espacios públicos, por lo que las sanciones aplicables dependen de la conducta concreta.

Cuándo comenzaron a imponerse las sanciones

La aplicación de las multas llegó después de varios meses de tramitación de la modificación de la ordenanza municipal.

  • 27 de enero: el Pleno municipal aprobó la modificación de la normativa.

  • 30 de abril: el Ayuntamiento anunció la aprobación definitiva tras el periodo de información pública.

  • 22 de mayo: se publicó el texto de la modificación en el Boletín Oficial de la Provincia de Valencia.

  • 15 de junio: entró en vigor la nueva ordenanza.

  • Del 1 al 12 de octubre: se desarrolló una campaña de información y concienciación ciudadana.

  • 13 de octubre: comenzó la fase sancionadora anunciada por el Ayuntamiento.

La Policía Local pasó así de una etapa centrada en informar sobre las nuevas obligaciones a otra en la que puede sancionar las conductas contrarias a la normativa.

 

Qué deben tener en cuenta los vecinos y visitantes

Las nuevas sanciones afectan a quienes viven en València y a quienes visitan la ciudad. Para evitar multas, conviene seguir unas pautas básicas:

  • Utilizar las papeleras para depositar colillas, chicles, papeles y otros residuos pequeños.

  • Recoger los excrementos de los perros y limpiar sus micciones conforme a la ordenanza.

  • No dejar muebles, colchones ni otros enseres junto a los contenedores sin seguir el procedimiento municipal.

  • No abandonar escombros ni restos de obras en calles y aceras.

  • Evitar escupir o realizar necesidades fisiológicas en espacios públicos no habilitados.

  • Respetar las restricciones sobre pintadas en edificios y elementos protegidos.

Para deshacerse de muebles y enseres, el Ayuntamiento recuerda que dispone de un servicio gratuito de recogida que puede solicitarse a través del teléfono 010. Utilizar los canales municipales es una alternativa al abandono de objetos en la vía pública.

 

La valoración de la redacción

El endurecimiento de las sanciones sitúa la responsabilidad individual en el centro de la política de limpieza urbana de València. Tirar una colilla al suelo o dejar los excrementos de un perro puede parecer una infracción menor, pero la acumulación de estas conductas afecta al estado de las calles y a la convivencia.

La aplicación efectiva de la ordenanza será clave para determinar su utilidad. Las multas pueden actuar como elemento disuasorio, pero su eficacia dependerá también de que las obligaciones sean conocidas, las sanciones se apliquen de manera proporcionada y los ciudadanos dispongan de alternativas adecuadas para depositar sus residuos.

La recomendación para vecinos y visitantes es sencilla: conocer las normas, utilizar los servicios municipales y no dar por hecho que las infracciones relacionadas con la limpieza carecen de consecuencias económicas.

Fuentes oficiales

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