Helicóptero de rescate evacuando a una persona durante las inundaciones provocadas por lluvias torrenciales en el este de España.

Borrasca Adam: tres muertos e inundaciones en España

La borrasca Adam deja tres muertos e inunda municipios del este de España

Las lluvias torrenciales asociadas a la borrasca Adam han provocado graves inundaciones en el este de España, con al menos tres fallecidos, más de 2.000 personas evacuadas y decenas de miles de residentes bajo órdenes de confinamiento. Los equipos de emergencia han rescatado a vecinos atrapados en sus viviendas y en las azoteas, mientras las autoridades mantienen la vigilancia ante el desplazamiento de las precipitaciones hacia Cataluña.

El episodio ha golpeado especialmente a la provincia de Alicante y al sur de Valencia, donde la crecida de ríos y barrancos ha anegado calles, bloqueado carreteras y causado importantes daños materiales. La situación ha vuelto a poner en primer plano el riesgo de inundaciones repentinas en las zonas mediterráneas durante episodios de lluvia persistente.

Tres fallecidos y miles de evacuados por las inundaciones

El balance provisional de víctimas mortales asciende a tres personas. Según la información difundida por medios regionales y recogida en los reportes de la emergencia, una mujer fue localizada sin vida en Oliva durante las operaciones de rescate. Las otras dos víctimas fallecieron en días anteriores: una en Sagunto, cuyo cuerpo apareció en una playa, y otra en Cabrera de Mar, cerca de Barcelona, tras ser arrastrada por el agua.

Las inundaciones han obligado a evacuar a más de 2.000 personas, principalmente en Oliva. Los servicios de emergencia han realizado cerca de un centenar de rescates en las provincias de Valencia y Alicante, mientras los equipos terrestres y aéreos continúan atendiendo a los vecinos que permanecen aislados.

La cifra de residentes afectados por las órdenes de confinamiento también ha variado a lo largo de la jornada. Aunque por la mañana las restricciones alcanzaban a unas 800.000 personas, por la tarde se habían reducido a aproximadamente 87.000 habitantes de ocho municipios, según los datos difundidos durante la emergencia.

Estas cifras corresponden al balance comunicado el lunes y pueden cambiar a medida que avance el operativo.

Pego registra precipitaciones excepcionales

La magnitud de las lluvias ayuda a explicar la gravedad de la emergencia. En Pego, en la provincia de Alicante, se registraron 632 milímetros de precipitación en 36 horas, según los datos difundidos durante el episodio. En varios puntos del sur de Valencia y del norte de Alicante, las acumulaciones superaron los 500 milímetros en el mismo periodo.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había advertido de la llegada de precipitaciones muy intensas y persistentes en el litoral mediterráneo. En su aviso especial del 18 de octubre, señaló que el sur de Valencia y el entorno del cabo de la Nao podían concentrar algunos de los acumulados más elevados, con riesgo de inundaciones locales y crecidas repentinas.

La combinación de lluvia abundante, persistencia de las precipitaciones y suelos saturados aumenta el peligro de que el agua se acumule rápidamente y desborde cauces y barrancos. Por eso, el riesgo no se limita a los lugares donde está lloviendo con mayor intensidad: también puede afectar a zonas situadas aguas abajo.

Helicópteros y unidades militares para rescatar a los vecinos

En localidades como Oliva y Pego, los equipos de emergencia han encontrado dificultades para llegar hasta algunas viviendas y barrios aislados.

En Oliva, los servicios de rescate han atendido especialmente a personas mayores atrapadas en sus casas, donde el agua había alcanzado la cintura. Algunos residentes tuvieron que subirse a mesas y muebles para mantenerse fuera del agua mientras esperaban ayuda.

En Pego, varios vecinos permanecían pendientes de ser evacuados en helicóptero desde los tejados. Las vías de acceso al municipio quedaron bloqueadas y, según las declaraciones difundidas por la radiotelevisión autonómica, incluso algunos vehículos militares pesados tuvieron dificultades para avanzar.

La emergencia también ha provocado importantes daños materiales en Els Poblets, al noreste de Alicante. La fuerza del agua desplazó vehículos y amontonó coches y furgonetas, mientras los residentes intentaban recuperar pertenencias de sus viviendas.

El despliegue incluye efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de las fuerzas policiales. La prioridad es localizar a las personas aisladas, evacuar los lugares peligrosos y mantener abiertos los accesos que permitan la llegada de ayuda.

Clases suspendidas y carreteras afectadas

Las consecuencias del temporal se extienden más allá de los municipios inundados.

Más de 100.000 estudiantes de la provincia de Valencia se quedaron sin clases debido a las alertas meteorológicas y a las medidas preventivas adoptadas. La interrupción de la actividad educativa busca reducir los desplazamientos durante las horas de mayor peligro.

Los cortes de carreteras y la inundación de accesos también dificultan la movilidad de los residentes y el trabajo de los equipos de emergencia. Ante estas condiciones, las autoridades meteorológicas y de protección civil recomiendan evitar los desplazamientos innecesarios y seguir las instrucciones oficiales.

Para quienes viven en zonas próximas a barrancos, cauces o puntos habitualmente inundables, la evolución de la emergencia puede cambiar en poco tiempo. Una carretera que parece transitable puede quedar anegada rápidamente si aumenta el caudal.

Cataluña, siguiente zona bajo vigilancia

La atención meteorológica se dirige ahora hacia Cataluña, especialmente a las provincias de Barcelona y Girona, donde se esperaba un nuevo episodio de precipitaciones intensas durante la tarde del lunes.

Las previsiones apuntaban a acumulaciones superiores a 100 milímetros en menos de 12 horas en algunos puntos. La preocupación aumenta porque los suelos ya estaban saturados por episodios anteriores, una circunstancia que favorece la escorrentía y eleva el riesgo de inundaciones.

El aviso especial de AEMET contemplaba que las lluvias se desplazaran hacia el litoral y el prelitoral del norte de la Comunidad Valenciana y Cataluña. El organismo también advertía de que la distribución exacta de las precipitaciones era difícil de determinar debido a la incertidumbre sobre la evolución de la dana Adam.

La previsión meteorológica, por tanto, no implica que todas las localidades vayan a recibir la misma cantidad de agua. El riesgo dependerá de la intensidad y persistencia de las tormentas, así como de las condiciones de cada cuenca.

Qué deben hacer los residentes ante el riesgo de inundación

Las inundaciones repentinas pueden desarrollarse con rapidez. Durante un episodio de lluvias torrenciales, conviene adoptar medidas preventivas sin esperar a que el agua alcance las viviendas.

  • Seguir los avisos oficiales: consultar las actualizaciones de AEMET y de los servicios de emergencias de la comunidad autónoma.

  • Evitar carreteras inundadas: no atravesar a pie ni en vehículo calles, pasos inferiores, ramblas o barrancos con agua en movimiento.

  • Alejarse de los cauces: el caudal puede aumentar incluso cuando la lluvia es débil o ha cesado en el lugar.

  • Respetar las evacuaciones: abandonar la zona si lo ordenan las autoridades y seguir las rutas indicadas por los equipos de emergencia.

  • No acercarse a rescates en curso: dejar libres los accesos para ambulancias, bomberos, policías y vehículos militares.

En caso de peligro inmediato, se debe llamar al 112. Si las autoridades ordenan permanecer en un lugar seguro o evacuar una zona, es fundamental seguir sus instrucciones.

La opinión de este medio

La emergencia provocada por la borrasca Adam demuestra la importancia de actuar antes de que las inundaciones alcancen su máxima intensidad. Las evacuaciones, las alertas meteorológicas y las restricciones de movilidad son herramientas esenciales para proteger vidas, especialmente cuando las precipitaciones se acumulan durante muchas horas.

A juicio de esta redacción, la prioridad debe ser mantener una comunicación clara con la población, facilitar el acceso de los equipos de rescate y prestar especial atención a las personas mayores, dependientes o con dificultades para desplazarse.

También será necesario evaluar los daños en infraestructuras y viviendas una vez que disminuya el peligro inmediato. La recuperación de las localidades afectadas dependerá tanto de la rapidez de la asistencia como de la capacidad para restablecer los servicios básicos y reducir la vulnerabilidad ante futuras inundaciones.

El balance de víctimas y daños sigue siendo provisional. La evolución de las lluvias y las operaciones de rescate determinará el alcance definitivo de una emergencia que ya ha golpeado con fuerza al litoral mediterráneo español.

Fuentes oficiales

  • Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) — Aviso especial de fenómenos adversos número 37/2026: chubascos y tormentas muy fuertes y persistentes. Consultar el aviso oficial.

  • Ministerio del Interior — Protección Civil y Emergencias mantiene la alerta por chubascos y tormentas muy fuertes y persistentes en el litoral mediterráneo peninsular y Baleares. Consultar el comunicado oficial.

Contacto: info@econoticia.es