
MADRID – ECO NOTICIA: ¿Tienes derecho al paro en España? Requisitos, duración y cómo solicitarlo?
Quedarse sin trabajo puede abrir el acceso a distintas ayudas, pero no todas las personas desempleadas tienen derecho a la misma prestación. Para cobrar el paro contributivo hay que reunir unas condiciones concretas relacionadas con las cotizaciones, la situación laboral y la inscripción como demandante de empleo. ¿Qué debe cumplir un trabajador para acceder a esta prestación y qué pasos tiene que seguir para pedirla?
No todas las personas que pierden su empleo cobran la prestación contributiva
La prestación contributiva por desempleo está destinada a trabajadores que han perdido su empleo y reúnen las condiciones necesarias para acceder a esta protección.
Uno de los requisitos principales está relacionado con las cotizaciones acumuladas. Para acceder al paro contributivo, el trabajador debe contar con al menos 360 días cotizados por desempleo dentro de los seis años anteriores a la situación legal de desempleo.
Sin embargo, alcanzar ese periodo no basta por sí solo.
También resulta necesario encontrarse en una situación reconocida legalmente como desempleo, estar inscrito como demandante de empleo y mantener esa inscripción mientras se recibe la prestación.
La persona beneficiaria debe además demostrar que está disponible para trabajar y cumplir las obligaciones vinculadas al acuerdo de actividad.
La forma en la que termina el trabajo también resulta importante. Un despido, por ejemplo, puede situar al trabajador en una situación legal de desempleo, al igual que otros supuestos contemplados por la normativa.
Los 360 días marcan el mínimo para el paro contributivo
El periodo de cotización es uno de los aspectos que más dudas genera cuando finaliza un contrato.
La referencia que utiliza el SEPE son las cotizaciones por desempleo acumuladas durante los seis años anteriores a la situación legal de desempleo.
Hay que tener en cuenta que las cotizaciones que ya se utilizaron para obtener una prestación anterior no vuelven a estar disponibles para generar otro derecho.
Por eso, no basta con conocer el número total de años trabajados. Es necesario comprobar qué cotizaciones permanecen disponibles para una nueva prestación.
Las personas que no llegan a los 360 días pueden tener acceso, en determinadas circunstancias, a un subsidio por desempleo. Esta ayuda tiene condiciones diferentes a las de la prestación contributiva.
La inscripción como demandante también forma parte del trámite
La inscripción como demandante de empleo es otro de los requisitos que debe tener en cuenta una persona que acaba de perder su trabajo.
La gestión corresponde al servicio público de empleo de la comunidad autónoma donde reside el trabajador. En Ceuta y Melilla, esta función corresponde al SEPE.
La inscripción debe mantenerse durante el periodo en el que se cobra la prestación.
Además, el beneficiario debe cumplir las obligaciones asociadas a la búsqueda de empleo y al acuerdo de actividad.
La situación ante el servicio de empleo no es, por tanto, un trámite independiente del cobro del paro. Forma parte de las condiciones que debe mantener quien recibe la prestación.
La situación laboral debe permitir acceder a la prestación
La persona solicitante debe estar afiliada a la Seguridad Social y encontrarse en una situación de alta o asimilada al alta dentro de un régimen que contemple la protección por desempleo.
También debe acreditar la situación legal de desempleo y haber reunido las cotizaciones necesarias.
Existen además determinadas condiciones relacionadas con la edad y con la situación personal del trabajador.
El SEPE establece, con carácter general, que la prestación no corresponde a quienes ya han alcanzado la edad ordinaria de jubilación, salvo las situaciones excepcionales previstas.
Las cotizaciones acumuladas determinan los meses de prestación
El tiempo durante el que se puede cobrar el paro depende directamente del periodo cotizado.
Con entre 360 y 539 días cotizados, corresponden 120 días de prestación.
Cuando el periodo cotizado aumenta, también lo hace la duración reconocida. Por ejemplo, entre 540 y 719 días permiten acceder a 180 días de prestación, mientras que entre 720 y 899 días corresponden 240 días.
La escala continúa aumentando progresivamente hasta alcanzar el máximo de 720 días de prestación cuando se acumulan al menos 2.160 días cotizados dentro del periodo que se tiene en cuenta.
| Días cotizados | Prestación reconocida |
|---|---|
| 360 a 539 | 120 días |
| 540 a 719 | 180 días |
| 720 a 899 | 240 días |
| 900 a 1.079 | 300 días |
| 1.080 a 1.259 | 360 días |
| 1.260 a 1.439 | 420 días |
| 1.440 a 1.619 | 480 días |
| 1.620 a 1.799 | 540 días |
| 1.800 a 1.979 | 600 días |
| 1.980 a 2.159 | 660 días |
| Desde 2.160 | 720 días |
Un trabajador con 420 días cotizados, por ejemplo, se encuentra dentro del primer tramo y tendría reconocidos 120 días de prestación.
Los días que sobran dentro de un tramo no se transforman automáticamente en más días de paro.
El importe depende de las bases de cotización
El dinero que recibe una persona durante el paro no se calcula tomando simplemente como referencia su último sueldo.
El SEPE utiliza las bases de cotización correspondientes a los últimos 180 días cotizados, sin incluir las horas extraordinarias, para determinar la base reguladora.
Durante los primeros 180 días de prestación se aplica el 70 % de la base reguladora.
A partir del día 181, el porcentaje pasa al 60 % hasta que finaliza el periodo reconocido.
La cantidad final también queda condicionada por los topes mínimos y máximos establecidos legalmente.
Además, pueden aplicarse las correspondientes deducciones de Seguridad Social y, cuando corresponda, de IRPF.
Por este motivo, dos personas con salarios diferentes no necesariamente recibirán la misma cantidad, y el cálculo tampoco debe hacerse tomando únicamente la última nómina.
La base reguladora es la referencia del cálculo
Para conocer aproximadamente cuánto puede corresponder a cada trabajador, es necesario revisar las bases de cotización del periodo utilizado por el SEPE.
El resultado puede variar según las circunstancias laborales de cada persona.
También deben tenerse en cuenta los límites legales aplicables en cada caso.
El plazo empieza a contar tras terminar la relación laboral
El trabajador dispone de un periodo concreto para presentar la solicitud.
Con carácter general, la petición debe realizarse dentro de los 15 días hábiles posteriores al último día trabajado.
Existe una particularidad cuando el trabajador termina su contrato con vacaciones que la empresa le ha pagado pero que no llegó a disfrutar.
En ese supuesto, el plazo comienza una vez termina el periodo equivalente a esas vacaciones, según los datos que figuren en el certificado de empresa.
Presentar la solicitud dentro del plazo permite evitar problemas relacionados con el reconocimiento de la prestación.
Por eso, conviene revisar la fecha exacta de finalización del contrato antes de iniciar el trámite.
El trámite puede completarse desde la sede electrónica
El SEPE permite solicitar la prestación por internet.
Para utilizar esta vía, el trabajador puede identificarse mediante certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve.
Antes de presentar la petición debe estar inscrito como demandante de empleo en el servicio correspondiente.
Desde la plataforma digital del SEPE puede iniciar la solicitud y aportar la información necesaria para que el organismo estudie el expediente.
También existe una vía de presolicitud para determinados trámites.
Cuando el SEPE necesita completar información o documentación, puede ponerse en contacto con la persona que ha iniciado el procedimiento.
También existe la opción presencial
Quien no quiera realizar el trámite por internet puede acudir a una oficina de prestaciones.
Para recibir atención presencial es necesario solicitar cita previa.
La normativa también contempla otras vías administrativas para presentar documentación, entre ellas los registros públicos y el correo administrativo.
En determinados casos, otra persona puede actuar como representante si acredita correctamente dicha representación.
La documentación puede variar según cada trabajador
No todos los expedientes requieren exactamente los mismos documentos.
La identificación personal y los datos relacionados con la relación laboral forman parte de la información básica del procedimiento.
El certificado de empresa tiene especial relevancia porque contiene datos necesarios para comprobar la situación laboral y las cotizaciones.
Dependiendo de las circunstancias personales, también pueden solicitarse otros documentos.
Antes de enviar la solicitud resulta conveniente comprobar que los datos personales, laborales y bancarios sean correctos.
Si falta información, el organismo puede solicitar que se complete posteriormente.
El reconocimiento de la prestación tiene sus propios plazos
Una vez presentada la solicitud, el SEPE estudia si la persona cumple las condiciones exigidas.
Cuando el expediente está completo, el organismo dispone de un plazo de 15 días para resolver y de otros 10 días para comunicar la resolución.
La fecha en la que se recibe el dinero depende del reconocimiento de la prestación y del proceso posterior de pago.
Por eso, la fecha de presentación de la solicitud y la fecha del primer ingreso no tienen por qué coincidir.
Es recomendable conservar la resolución y comprobar los datos de la prestación una vez que haya sido reconocida.
Menos de 360 días cotizados: qué alternativas existen
Quedarse por debajo del mínimo exigido para el paro contributivo no cierra todas las vías de protección.
En determinadas circunstancias, una persona que no alcanza los 360 días puede solicitar un subsidio por desempleo.
El acceso depende de las cotizaciones acumuladas y de otras condiciones establecidas para cada modalidad.
También existen subsidios destinados a situaciones concretas.
Por ello, un trabajador que no llegue al mínimo necesario para la prestación contributiva debería comprobar qué ayudas puede solicitar en función de su situación.
No todos los casos reciben la misma respuesta.
Qué revisar después de perder el trabajo
Tras finalizar un contrato, lo primero es comprobar la fecha exacta en la que terminó la relación laboral.
Después conviene revisar las cotizaciones disponibles para determinar si se alcanza el mínimo exigido.
El siguiente paso consiste en inscribirse como demandante de empleo y preparar la documentación necesaria.
La solicitud del paro debe presentarse dentro del plazo correspondiente.
Quienes tengan certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve pueden realizar el procedimiento por internet.
También existe la posibilidad de acudir presencialmente con cita previa.
Una vez presentada la petición, es importante guardar el justificante y comprobar posteriormente la resolución.
Mientras se cobra la prestación, el beneficiario debe continuar cumpliendo las obligaciones establecidas y mantener su inscripción como demandante de empleo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hay que cotizar para cobrar el paro?
Como regla general, se necesitan 360 días cotizados por desempleo dentro de los seis años anteriores a la situación legal de desempleo.
¿Cuánto tiempo se puede cobrar?
La duración depende de las cotizaciones. Parte de 120 días y puede llegar hasta 720 días.
¿Cuál es el plazo para pedirlo?
El plazo general es de 15 días hábiles desde el último día trabajado, con reglas específicas cuando existen vacaciones retribuidas no disfrutadas.
¿Se puede pedir por internet?
Sí. El SEPE permite realizar el trámite online utilizando los sistemas de identificación admitidos………Más






