Puerto de la Bajadilla en Marbella y su futura ampliación

Puerto de la Bajadilla: Marbella desbloquea su gran ampliación

MARBELLA – ECO NOTICIA: Puerto de la Bajadilla entra en una nueva etapa con una inversión superior a 200 millones de euros y un proyecto que cambiará por completo la capacidad y configuración de la marina marbellí. La actuación permitirá pasar de 268 a unos 750 amarres y recibir embarcaciones de hasta 70 metros, incluidos grandes yates y cruceros. Tras 16 años de licitaciones fallidas, trámites y revisiones administrativas, la concesión vuelve a poner en marcha una de las grandes operaciones portuarias pendientes de la ciudad. ¿Qué hay detrás de esta transformación y qué contempla exactamente el proyecto?

Marbella prepara una nueva era para el Puerto de la Bajadilla

El futuro del Puerto de la Bajadilla ya no depende de una propuesta pendiente de resolver. La adjudicación de una nueva concesión de 40 años permite avanzar con el proyecto de ampliación y transformación de las instalaciones portuarias de Marbella.

La operación representa un cambio importante respecto a las dimensiones actuales del recinto. El puerto dispone actualmente de 268 amarres, mientras que el proyecto contempla alrededor de 750.

La diferencia no se limita a una ampliación numérica. La nueva marina tendrá capacidad para embarcaciones de hasta 70 metros de eslora, una característica que permitirá acoger grandes yates y cruceros.

El proyecto pretende convertir el recinto en una instalación de mayor escala, con nuevos espacios comerciales y servicios vinculados a la actividad náutica.

También mantendrá instalaciones destinadas a la pesca e incorporará un varadero. A estas áreas se sumará una capacidad de estacionamiento cercana a las 1.000 plazas.

La intervención afectará tanto a la superficie terrestre como a la zona marítima. La construcción de nuevas estructuras de protección será una de las partes fundamentales de la obra.

El diseño contempla un nuevo dique de 1,1 kilómetros que protegerá el puerto por sus lados oriental y meridional.

En el lado occidental se levantará además un contradique de 450 metros. El proyecto incorpora asimismo un espigón relacionado con el arroyo Primero y su conexión con la zona de El Cable.

La magnitud de las obras explica el volumen económico de la operación. La inversión prevista supera los 200 millones de euros.

Para las administraciones implicadas, la actuación puede reforzar el papel de Marbella dentro del sector náutico y ampliar la capacidad de la ciudad para recibir embarcaciones de gran tamaño.

La alcaldesa Ángeles Muñoz calificó la adjudicación como una “grandísima noticia para la ciudad”, mientras que el responsable autonómico Mario Muñoz-Atanet destacó el posible impacto económico de la actuación.

De 268 a 750 amarres: el salto de capacidad

Uno de los datos que mejor permite medir la dimensión de la transformación es el número de amarres.

El Puerto de la Bajadilla cuenta actualmente con 268. La nueva configuración prevé alrededor de 750, lo que supone multiplicar considerablemente la capacidad disponible para las embarcaciones.

Ese incremento irá acompañado de un cambio en el tipo de barcos que podrá recibir la marina.

El proyecto permitirá acoger embarcaciones de hasta 70 metros de longitud. Esta característica abre el puerto a una categoría de barcos que requiere mayores espacios de maniobra y unas condiciones portuarias distintas.

Entre las embarcaciones previstas figuran grandes yates y cruceros.

La actuación, por tanto, busca ampliar tanto la cantidad como la dimensión de los barcos que pueden utilizar las instalaciones.

El puerto actual combina actividad deportiva y pesquera. La reforma añadirá nuevos servicios y espacios destinados a ampliar sus posibilidades de explotación.

La futura marina contará con una zona comercial y un varadero. También conservará instalaciones relacionadas con la actividad pesquera.

El proyecto incluye además unas 1.000 plazas de aparcamiento, una cifra que refleja la dimensión terrestre que tendrá el nuevo complejo.

La planificación busca crear un recinto portuario con mayor variedad de usos, donde la actividad náutica convivirá con servicios comerciales, pesqueros y de mantenimiento.

La Agencia Pública de Puertos de Andalucía participa en el proceso mediante la concesión de las instalaciones.

La nueva concesión tendrá una duración de 40 años y permitirá al operador hacerse cargo del recinto y desarrollar las actuaciones previstas.

La llegada de un nuevo periodo concesional pone fin a una larga etapa marcada por la incertidumbre sobre el futuro de la ampliación.

Una obra condicionada por el litoral

La ampliación de la marina requiere intervenir directamente sobre la configuración costera. Por ese motivo, el proyecto incorpora diferentes actuaciones relacionadas con la protección del puerto y con las playas próximas.

El elemento principal será el dique de aproximadamente 1,1 kilómetros. La estructura se extenderá por las zonas este y sur del recinto para proporcionar protección a la nueva marina.

En el extremo occidental se construirá un segundo dique, de unos 450 metros.

Estas estructuras definirán una nueva configuración para el puerto y permitirán generar las condiciones necesarias para el incremento de la capacidad prevista.

El proyecto también contempla un espigón destinado a canalizar el arroyo Primero y conducir su recorrido de forma que quede separado de la playa de El Cable.

Las actuaciones no terminan en las estructuras portuarias.

La transformación incluye trabajos de aportación y trasvase de arena en cuatro playas: Venus, La Bajadilla, El Cable y El Faro.

Estas medidas forman parte de las actuaciones ambientales asociadas al proyecto.

La presencia de las playas en el área de influencia de la obra convierte la gestión del litoral en uno de los elementos relevantes de la planificación.

La intervención deberá compatibilizar la ampliación de la infraestructura portuaria con las actuaciones previstas sobre la costa.

El proyecto, de esta manera, no se limita a construir nuevos amarres. También contempla una nueva protección marítima y medidas relacionadas con las zonas de playa próximas.

El resultado será una configuración portuaria muy distinta de la existente.

La construcción de los diques y del espigón representará una de las modificaciones físicas más importantes del entorno de La Bajadilla.

Puerto de la Bajadilla: 16 años de espera

La actual adjudicación tiene detrás una historia de 16 años.

El proyecto salió inicialmente a concurso hace ese tiempo, pero el contrato original terminó rescindido. La ampliación quedó entonces detenida y durante años no pudo materializarse la transformación planteada para el puerto.

La Junta de Andalucía recuperó posteriormente la iniciativa y volvió a impulsar el proyecto.

El expediente tuvo que superar distintos procedimientos antes de llegar a la nueva concesión. El proceso incluyó evaluaciones ambientales, informes de la autoridad de Costas, revisiones jurídicas y un nuevo procedimiento de licitación.

Cada uno de esos pasos condicionó el avance de una actuación que llevaba años pendiente.

La complejidad administrativa acompañó al proyecto durante buena parte de su recorrido. La recuperación del expediente no significó una ejecución inmediata, ya que todavía quedaban diferentes requisitos por resolver.

La nueva concesión permite ahora pasar a una fase distinta.

El operador adjudicatario asumirá las instalaciones el 1 de enero y dispondrá de un periodo concesional de 40 años.

La duración de la concesión proporciona el marco necesario para desarrollar una inversión de más de 200 millones de euros y ejecutar las diferentes actuaciones contempladas en el proyecto.

Para Marbella, la adjudicación representa el desbloqueo de una operación que había atravesado diferentes etapas sin llegar a concretarse.

El largo recorrido también explica la importancia que las administraciones han otorgado al anuncio.

Después de años de expedientes, informes y nuevas licitaciones, la actuación vuelve a situarse en el centro de la planificación portuaria de la ciudad.

Una marina con nuevos usos y más servicios

La transformación proyectada pretende cambiar también la experiencia y funcionamiento del recinto.

El futuro puerto contará con un área comercial junto a las instalaciones náuticas. La actividad económica no quedará limitada, por tanto, al atraque de embarcaciones.

El proyecto contempla además un varadero, una infraestructura vinculada al mantenimiento y reparación de barcos.

La pesca seguirá teniendo presencia dentro del recinto, según la planificación anunciada.

La combinación de usos permitirá reunir en una misma instalación actividades deportivas, recreativas, pesqueras, comerciales y relacionadas con el mantenimiento de embarcaciones.

El aparcamiento será otro de los elementos destacados. El proyecto prevé alrededor de 1.000 plazas.

La ampliación de los espacios terrestres acompañará al incremento de los amarres y a la construcción de las nuevas infraestructuras marítimas.

La actuación tiene así dos dimensiones claramente diferenciadas. Una se desarrolla sobre el agua, con nuevos amarres y estructuras de protección. La otra afecta a la superficie terrestre, donde se distribuirán los servicios y equipamientos complementarios.

La capacidad para recibir barcos de hasta 70 metros constituye uno de los principales cambios.

La llegada de cruceros también diferencia el futuro funcionamiento de la marina respecto a la capacidad actual.

Las autoridades han relacionado estas nuevas posibilidades con un impulso económico para Marbella y para el conjunto del entorno de la Costa del Sol.

El proyecto pretende aprovechar la posición de la ciudad y ampliar la actividad asociada al turismo náutico.

Una inversión de más de 200 millones de euros

El presupuesto previsto supera los 200 millones de euros, una cantidad que refleja el alcance de las actuaciones.

La inversión deberá cubrir una transformación que incluye grandes estructuras marítimas, nuevos espacios terrestres, servicios portuarios y actuaciones vinculadas al litoral.

El nuevo dique tendrá unos 1,1 kilómetros de longitud. A él se añadirá el contradique occidental de 450 metros.

También será necesario ejecutar el espigón relacionado con el arroyo Primero y las actuaciones de arena previstas en cuatro playas.

En el interior del recinto se desarrollarán los nuevos amarres y las áreas destinadas a comercio, pesca, varadero y aparcamiento.

La inversión está ligada a una concesión de 40 años otorgada por la Agencia Pública de Puertos de Andalucía.

El horizonte concesional permite desarrollar una actuación que, por sus características, requiere una intervención prolongada y una planificación integral.

La Junta y el Ayuntamiento han presentado el proyecto como una oportunidad para incrementar la actividad económica vinculada al puerto.

Mario Muñoz-Atanet señaló que la actuación supondrá un “importante impulso económico” para Marbella y su entorno.

Ángeles Muñoz también destacó la importancia del desbloqueo después de los años de espera.

Las declaraciones de ambos responsables coinciden en señalar el peso económico que las administraciones atribuyen a la futura marina.

Qué cambiará en el puerto marbellí

La transformación prevista puede resumirse en varios cambios concretos.

El primero será el incremento de los amarres. El recinto pasará de 268 a aproximadamente 750.

El segundo afectará al tamaño de las embarcaciones. La futura marina podrá recibir barcos de hasta 70 metros.

El tercero será la construcción de nuevas estructuras marítimas. El proyecto incluye un dique de 1,1 kilómetros y otro de 450 metros.

El cuarto será la reorganización de los usos terrestres, con una zona comercial, instalaciones pesqueras, varadero y alrededor de 1.000 plazas de aparcamiento.

El quinto estará relacionado con el litoral. El proyecto contempla trabajos de arena en Venus, La Bajadilla, El Cable y El Faro.

El sexto tendrá que ver con el arroyo Primero, mediante un espigón que canalizará su recorrido y lo separará de El Cable.

Todos estos elementos forman parte de una misma actuación.

La ampliación no representa simplemente una obra para ganar espacio de atraque. El proyecto plantea una nueva configuración del puerto y modifica sus capacidades, servicios y estructuras de protección.

Después de 16 años de obstáculos, la concesión permite iniciar una etapa en la que la ejecución adquiere el protagonismo.

El nuevo escenario para Marbella

La adjudicación del Puerto de la Bajadilla abre una nueva etapa para una de las infraestructuras marítimas más relevantes de Marbella.

La futura marina tendrá casi tres veces más amarres que el recinto actual y podrá recibir embarcaciones de dimensiones muy superiores.

Los grandes yates y cruceros estarán entre los barcos que podrán utilizar las instalaciones, mientras que los nuevos servicios ampliarán los usos del recinto.

La actuación también tendrá una presencia física destacada en la costa debido a los nuevos diques, el contradique y el espigón.

A nivel económico, la inversión supera los 200 millones de euros y la concesión se prolongará durante cuatro décadas.

La historia del proyecto explica el valor que las autoridades atribuyen al desbloqueo. La iniciativa comenzó su recorrido hace 16 años, pasó por una rescisión contractual y posteriormente tuvo que afrontar evaluaciones, informes, revisiones y una nueva licitación.

Ahora el proyecto dispone de una nueva concesión.

El siguiente capítulo será el desarrollo de las obras y la transformación de un puerto de 268 amarres en una marina con capacidad para aproximadamente 750 embarcaciones.

Marbella queda así ante un cambio de gran escala en su fachada marítima, con un proyecto que combina actividad náutica, turismo, pesca, comercio, servicios portuarios y actuaciones sobre el litoral.

El link oficial: Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA)

Preguntas frecuentes

¿Cuántos amarres tendrá el Puerto de la Bajadilla?

La ampliación elevará la capacidad desde 268 hasta aproximadamente 750 amarres.

¿Qué embarcaciones podrá recibir la nueva marina?

Podrá acoger barcos de hasta 70 metros de eslora, incluidos grandes yates y cruceros.

¿Cuánto dinero contempla la inversión?

El proyecto prevé una inversión superior a 200 millones de euros.

¿Qué duración tendrá la nueva concesión?

La nueva concesión tendrá una duración de 40 años………Más