Pastoral Penitenciaria durante la atención a personas privadas de libertad

La Pastoral Penitenciaria atendió a más de 40.000 personas

MADRID – ECO NOTICIA:La Pastoral Penitenciaria atendió a más de 40.000 personas durante 2025 mediante una red de asistencia que combinó acompañamiento religioso, atención social y apoyo jurídico dentro y fuera de los centros penitenciarios. El balance anual reúne 1.076 programas y refleja la participación de 1.910 voluntarios laicos, 159 capellanes y 667 entidades colaboradoras. ¿Cómo se distribuyó esta actividad y a quiénes llegó durante el año?

Una red de apoyo que llegó a 40.289 personas

El balance correspondiente a 2025 refleja una amplia presencia de la Iglesia en el ámbito penitenciario. Los registros del Departamento de Pastoral Penitenciaria contabilizan 40.289 personas que recibieron atención a través de las distintas iniciativas desarrolladas durante el ejercicio.

Para llevar a cabo esta labor se pusieron en marcha 1.076 iniciativas, repartidas entre los establecimientos penitenciarios y los recursos situados fuera de ellos. El trabajo abarcó diferentes ámbitos, desde el acompañamiento religioso hasta la atención social y jurídica.

A finales de 2025 había 62.398 personas presas en España, según los datos recogidos en la memoria. Dentro de ese contexto, la Pastoral Penitenciaria mantuvo una actividad dirigida a personas privadas de libertad, familias y víctimas.

El balance distingue entre los programas desarrollados directamente en los centros y aquellos que se realizan fuera de ellos. De los 1.076 programas registrados, 936 tuvieron lugar dentro de las prisiones y 140 fuera.

La actividad no se limitó a una única forma de asistencia. Los datos incluyen programas religiosos, sociales y jurídicos, además de entrevistas, acompañamiento, casas de acogida y actuaciones relacionadas con personas que cumplen medidas fuera de prisión.

José María Carod, director del Departamento de Pastoral Penitenciaria y religioso mercedario, explica en la presentación del balance que el trabajo busca acompañar y hacer visible la situación de las personas que cumplen una pena de prisión.

La memoria también presta atención a la dimensión humana de esta labor y plantea la necesidad de mantener una presencia cercana ante las distintas situaciones que genera la realidad penitenciaria.

Casi 1.000 programas se desarrollaron dentro de las prisiones

Los centros penitenciarios concentraron la mayor parte de la actividad registrada durante el año. En sus instalaciones se desarrollaron 936 programas, distribuidos entre las áreas religiosa, social y jurídica.

La actividad religiosa reunió 573 programas, con 768 grupos y acciones pastorales. En estas iniciativas participaron 21.270 personas.

El apartado religioso comprende diferentes modalidades de actividad. Entre ellas aparecen la catequesis, la liturgia, las celebraciones, los retiros, las convivencias, las peregrinaciones y el acompañamiento individual.

Las cifras muestran también el peso de las entrevistas y el acompañamiento personal. Dentro de las actuaciones pastorales se contabilizaron miles de contactos destinados a escuchar y acompañar a las personas privadas de libertad.

Junto a esta actividad se desarrollaron 341 programas sociales. En este apartado aparecen ayudas destinadas a cubrir determinadas necesidades materiales de las personas internas.

Uno de los datos económicos incluidos en la memoria corresponde al peculio. Durante el periodo se destinaron 272.807 euros a esta ayuda, que llegó a 7.513 personas.

La distribución de ropa constituyó otra de las actuaciones sociales. La Pastoral Penitenciaria entregó 8.221 paquetes de ropa a 6.783 personas.

El trabajo dentro de las prisiones también incluyó asistencia jurídica. En total se registraron 22 programas jurídicos, que beneficiaron a 510 personas.

Estos datos muestran que la presencia de la Pastoral Penitenciaria dentro de los centros abarca distintos tipos de necesidades. Las actuaciones religiosas conviven con iniciativas sociales, ayuda material y orientación jurídica.

La actividad religiosa reunió a miles de participantes

Las actividades religiosas representan una parte importante del trabajo realizado dentro de los centros.

La memoria contabiliza grupos de catequesis, oración, liturgia y celebración, además de iniciativas como retiros y convivencias.

También aparecen actividades vinculadas a la formación religiosa. El documento registra programas de catequesis general, preparación para el bautismo, primera comunión, confirmación y cursos bíblicos.

Las celebraciones reúnen otra parte significativa de los participantes. Entre ellas figuran las eucaristías, paraliturgias y confesiones.

El balance también recoge 7.829 personas participantes en entrevistas y acompañamientos, una cifra que refleja el peso de la atención personal dentro de las actuaciones pastorales.

La actividad continúa fuera de los centros penitenciarios

La salida de prisión no supone el final de la actividad recogida en el balance. Durante 2025 se desarrollaron 140 programas fuera de los centros penitenciarios.

Una parte importante correspondió a la atención social. En este ámbito funcionaron 90 casas de acogida, que atendieron a 3.193 personas.

Estos recursos forman parte de la estructura de atención exterior de la Pastoral Penitenciaria. La red proporciona espacios de acogida a personas que necesitan apoyo fuera del entorno penitenciario.

El balance diferencia también las actuaciones dirigidas a personas sometidas a medidas de trabajos en beneficio de la comunidad. Durante el año fueron atendidas 621 personas dentro de este apartado.

La actividad jurídica exterior contó con 27 programas, que beneficiaron a 399 personas.

La memoria distingue entre las actuaciones desarrolladas dentro de los centros y aquellas que se realizan en el exterior, pero ambas forman parte de una misma estructura de acompañamiento.

El trabajo fuera de prisión incluye así recursos residenciales, atención social, asistencia jurídica y seguimiento de personas que cumplen determinadas medidas.

Las casas de acogida ocupan un lugar destacado dentro de esta red. El balance contabiliza 90 recursos y más de 3.000 personas atendidas durante el ejercicio.

La atención exterior también permite mantener el vínculo con personas que ya no permanecen en un centro penitenciario. La actividad se adapta a las circunstancias de quienes necesitan apoyo durante esta etapa.

Voluntarios y capellanes sostienen la actividad

La dimensión de la Pastoral Penitenciaria no puede entenderse únicamente a través del número de programas. El balance también ofrece datos sobre las personas y organizaciones que participan en ellos.

Durante 2025 colaboraron 1.910 voluntarios laicos y 159 capellanes.

Los voluntarios desarrollaron tareas tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios. El departamento contabiliza 667 entidades colaboradoras, entre ellas parroquias, congregaciones, organizaciones sociales y entidades vinculadas a Cáritas.

La formación ocupa también un espacio específico en el balance. Durante el año se registraron 804 encuentros y actividades formativas.

Estas actividades estuvieron relacionadas con la preparación de las personas que participan en los distintos programas.

El departamento señala la necesidad de reforzar la formación inicial y permanente de quienes trabajan en este ámbito. José María Carod apunta además a la necesidad de contar con más personas para atender las distintas tareas.

La memoria sitúa al voluntariado como una pieza fundamental de la estructura. Su participación permite mantener programas y actividades en diferentes centros y territorios.

Los capellanes, por su parte, desarrollan principalmente la dimensión religiosa de la presencia de la Iglesia en las prisiones.

La red se completa con las entidades colaboradoras, que aportan recursos y participación en diferentes proyectos.

Familias y víctimas también forman parte del acompañamiento

La actividad descrita en la memoria no se dirige únicamente a las personas que cumplen condena.

El Departamento de Pastoral Penitenciaria incluye también a las familias y a las víctimas entre los ámbitos relacionados con su trabajo.

En la presentación del balance, José María Carod plantea la necesidad de prestar atención al sufrimiento que afecta a las familias vinculadas a situaciones penitenciarias.

El departamento señala asimismo su intención de mejorar la coordinación entre las distintas personas y entidades relacionadas con esta realidad.

La memoria incorpora esta perspectiva junto a los datos de programas y participantes. El documento combina así información estadística con una descripción de los objetivos que orientan el trabajo de la Pastoral Penitenciaria.

El acompañamiento aparece en diferentes formatos. Puede desarrollarse mediante una conversación personal, una actividad religiosa, una ayuda social, una orientación jurídica o el acceso a una casa de acogida.

Cada una de estas actuaciones forma parte del conjunto de programas contabilizados en el balance.

El documento recoge también la voluntad de trabajar desde la escucha y el acercamiento a las personas afectadas por la realidad penitenciaria.

Más de 3,7 millones de euros para mantener los programas

El balance económico de 2025 recoge 3.735.938,65 euros destinados a la actividad de la Pastoral Penitenciaria.

La memoria distribuye esta cantidad entre dos grandes partidas. Las capellanías recibieron 1.553.465,76 euros, mientras que las casas de acogida concentraron 2.127.472,89 euros.

La segunda partida supera a la primera y está vinculada a los recursos de acogida que funcionan fuera de los centros penitenciarios.

Además de estas cantidades generales, la memoria recoge otros datos económicos asociados a programas concretos.

Entre ellos aparece el peculio destinado a personas internas, que alcanzó los 272.807 euros durante el periodo.

La información económica se presenta junto al resto de indicadores de actividad. El departamento ofrece datos sobre programas, personas atendidas, voluntarios, capellanes y entidades colaboradoras.

El conjunto permite conocer los recursos que sostuvieron la actividad durante 2025.

Las cifras también muestran que una parte de los recursos se destinó a mantener la actividad de las capellanías dentro de los centros y otra a los servicios de acogida situados fuera de ellos.

La memoria no limita su balance a los resultados económicos. El documento incorpora igualmente datos sobre la actividad desarrollada y las personas implicadas.

La Pastoral Penitenciaria atendió a más de 40.000 personas con una red diversificada

Los datos recopilados por la Conferencia Episcopal Española dibujan una estructura que combina distintos tipos de asistencia.

Durante 2025 se desarrollaron 1.076 programas y se atendió a 40.289 personas.

La mayor parte de los programas se desarrolló dentro de los centros penitenciarios, donde se registraron 936 actuaciones. Fuera de las prisiones se llevaron a cabo otras 140.

El área religiosa sumó 573 programas dentro de los centros. El área social alcanzó 341 y la jurídica registró 22.

Fuera de los establecimientos penitenciarios, la actividad social reunió 113 programas y la jurídica otros 27.

A estos datos se añaden las 90 casas de acogida y las 621 personas atendidas dentro de los programas relacionados con trabajos en beneficio de la comunidad.

La estructura humana estuvo formada por 1.910 voluntarios y 159 capellanes, junto con 667 entidades colaboradoras.

Durante el año también se organizaron 804 actividades y encuentros formativos.

En el apartado económico, el balance registra 3.735.938,65 euros, distribuidos entre las capellanías y las casas de acogida.

El informe presentado por el Departamento de Pastoral Penitenciaria reúne así información sobre la actividad religiosa, social y jurídica desarrollada durante el ejercicio.

También recoge las actuaciones destinadas a las personas que se encuentran fuera de los centros y necesitan apoyo durante procesos relacionados con la vida penitenciaria.

La red incluye además a familias y víctimas dentro de los ámbitos que el departamento contempla en su labor de acompañamiento.

La memoria presenta estos datos coincidiendo con la celebración de la Virgen de la Merced, que tiene lugar el 24 de septiembre y está vinculada históricamente al ámbito penitenciario.

El balance deja constancia de una actividad sostenida durante todo el ejercicio y organizada a través de programas, voluntariado, capellanías, entidades colaboradoras y recursos de acogida.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas personas fueron atendidas?

La memoria contabiliza 40.289 personas atendidas durante 2025.

¿Cuántos programas se desarrollaron?

Se registraron 1.076 programas, de los cuales 936 se realizaron dentro de los centros penitenciarios y 140 fuera.

¿Cuántas personas participaron como voluntarias?

El balance recoge 1.910 voluntarios laicos y 159 capellanes.

¿Cuál fue el presupuesto destinado?

La memoria registra 3.735.938,65 euros, repartidos entre capellanías y casas de acogida.

Fuente oficial: Conferencia Episcopal Española – Memoria de Pastoral Penitenciaria 2025

Preguntas frecuentes sobre la Pastoral Penitenciaria

¿Cuántas personas atendió la Pastoral Penitenciaria?

La memoria contabiliza 40.289 personas atendidas durante 2025.

¿Cuántos programas desarrolló?

El Departamento registró 1.076 programas: 936 dentro de los centros penitenciarios y 140 fuera de ellos.

¿Cuántos voluntarios participaron?

La actividad contó con 1.910 voluntarios laicos y 159 capellanes.

¿Cuánto dinero aportó la Pastoral Penitenciaria?

El balance económico recoge 3.680.938,65 euros, distribuidos entre capellanías y casas de acogida………Más


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