
ESPAÑA – ECO NOTICIA: qué revisar en el coche antes de viajar por carretera en España.
Antes de emprender un viaje por carretera conviene dedicar unos minutos a comprobar que el coche está preparado para afrontar el trayecto. Neumáticos, frenos, luces, líquidos, limpiaparabrisas y documentación forman parte de los controles que la Dirección General de Tráfico recomienda tener en cuenta. ¿Qué puntos debes revisar antes de salir para evitar problemas durante el viaje?
Qué revisar en el coche antes de viajar por carretera en España
Una revisión previa puede detectar pequeños problemas antes de que aparezcan en plena carretera. No hace falta desmontar el vehículo ni realizar una inspección mecánica completa en casa, pero sí observar aquellos elementos que influyen directamente en la seguridad y en el funcionamiento del coche.
La DGT presta especial atención a los neumáticos, los frenos, el alumbrado y los niveles de los principales líquidos. También recomienda comprobar otros elementos relacionados con la visibilidad y el estado general del automóvil antes de iniciar un desplazamiento.
El conductor puede realizar parte de estas comprobaciones por su cuenta. Sin embargo, cuando aparece una anomalía que requiere conocimientos mecánicos, lo adecuado es acudir a un taller.
Esto resulta especialmente importante si el coche lleva tiempo sin pasar por una revisión o si durante los últimos días ha mostrado algún comportamiento diferente al habitual.
Ruidos nuevos, vibraciones, dificultades al arrancar o una respuesta distinta al frenar son señales que merecen atención. No es necesario esperar a que el problema empeore para solicitar una revisión.
Los neumáticos requieren una comprobación especial
Los neumáticos son el único punto de contacto del coche con el asfalto y, por eso, su estado merece una revisión antes de realizar muchos kilómetros.
La DGT recomienda comprobar la presión cuando los neumáticos están fríos y ajustarla a los valores indicados por el fabricante. También hay que observar el dibujo y comprobar que no existan desgastes irregulares, cortes, deformaciones u otros daños visibles.
La profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 milímetros. Aun así, el estado de un neumático no depende únicamente de esa medida. Su desgaste, antigüedad, presión y posibles daños también deben tenerse en cuenta.
La carga del vehículo es otro aspecto que conviene considerar. Cuando el coche viaja con varios ocupantes y equipaje, hay que utilizar las presiones recomendadas para esas condiciones.
También merece la pena revisar la rueda de repuesto si el vehículo dispone de ella. Si utiliza un sistema alternativo, como un kit reparapinchazos, conviene comprobar antes de salir que está disponible y preparado para su utilización.
Frenos y líquidos: dos controles que no deben quedar para el último momento
El sistema de frenado tiene una función esencial durante cualquier desplazamiento. La DGT recomienda comprobar el nivel del líquido de frenos y prestar atención a cualquier cambio en el comportamiento del pedal o en la capacidad de detener el vehículo.
Si el pedal se hunde más de lo habitual o el coche no responde a la frenada como debería, la situación requiere una revisión. La propia DGT advierte de que una pérdida de líquido puede estar relacionada con una fuga y que añadir más líquido no resuelve el problema.
Por eso, ante una anomalía en los frenos, lo recomendable es detener la revisión en manos de un profesional antes de iniciar un viaje largo.
El comportamiento del coche también puede ofrecer pistas. Si aparecen vibraciones, ruidos poco habituales o la sensación de que el vehículo necesita más distancia para detenerse, conviene determinar la causa antes de salir.
Aceite y refrigerante
Comprobar el aceite también forma parte de las tareas básicas de mantenimiento. La DGT señala que el aceite se deteriora con el uso y que su estado influye en la conservación del motor.
El nivel debe comprobarse siguiendo las indicaciones del fabricante y utilizando las condiciones apropiadas para realizar la medición.
El refrigerante cumple una función esencial en el sistema que controla la temperatura del motor. Por ello, antes de iniciar un viaje es conveniente comprobar que se encuentra en el nivel recomendado.
El líquido de frenos, el refrigerante y el aceite deben mantenerse dentro de los niveles indicados y con las características especificadas por el fabricante.
No conviene añadir cualquier producto simplemente porque tenga una función similar. Antes de rellenar un depósito hay que identificar qué líquido necesita el vehículo y respetar las indicaciones correspondientes.
Si se detecta una pérdida debajo del coche o el nivel de un líquido baja de manera anormal, la solución no consiste únicamente en volver a llenar el depósito. Esa situación puede indicar una avería que necesita una comprobación profesional.
Luces, parabrisas y retrovisores: comprobar que el conductor puede ver y ser visto
La visibilidad adquiere una importancia especial cuando se circula de noche, con lluvia, niebla o en condiciones que reducen la luz disponible.
Por eso, antes de emprender el viaje hay que comprobar que funcionan correctamente las luces delanteras y traseras, los intermitentes, las luces de freno y el resto del alumbrado del vehículo. La DGT recuerda que las luces no solo permiten al conductor ver la carretera, sino que también ayudan a que otros usuarios detecten el vehículo.
Los faros y pilotos deben mantenerse limpios. Lo mismo ocurre con los retrovisores y las superficies acristaladas que intervienen en la visión del conductor.
El parabrisas también merece una inspección. Un impacto o una grieta pueden afectar a la visibilidad y conviene valorar su reparación antes de emprender un desplazamiento largo.
Las escobillas del limpiaparabrisas deben limpiar correctamente el cristal. Si dejan zonas sin cubrir, producen marcas o no eliminan bien el agua, es preferible sustituirlas.
El depósito del líquido limpiaparabrisas debe contar con suficiente cantidad para el recorrido previsto. Una carretera con suciedad, lluvia o restos proyectados por otros vehículos puede reducir rápidamente la visibilidad.
La batería también puede dar señales de advertencia
Los problemas de batería suelen hacerse evidentes al intentar arrancar el coche, pero algunas señales aparecen antes.
Si el motor tarda más de lo habitual en ponerse en marcha o el vehículo ha presentado dificultades de arranque, conviene comprobar el estado de la batería antes del viaje.
También es aconsejable prestar atención a los testigos que aparecen en el cuadro de instrumentos. Una luz de advertencia que permanece encendida puede indicar que existe un problema que debe revisarse.
El conductor no necesita determinar por sí mismo cuál es la avería. Su función es identificar que existe una señal anormal y decidir si el coche necesita una comprobación profesional antes de continuar.
Qué debes comprobar en el coche antes de cargar el equipaje
Preparar el vehículo no consiste únicamente en revisar el motor y las ruedas. La forma de colocar el equipaje también importa.
Las maletas, bolsas y demás objetos deben quedar colocados de manera que no puedan desplazarse durante la marcha. Los objetos sueltos dentro del habitáculo pueden convertirse en un riesgo si el vehículo realiza una frenada brusca.
El equipaje tampoco debe bloquear la visión del conductor ni interferir con los mandos del vehículo.
Si se utiliza un baúl de techo, portabicicletas u otro sistema de transporte, hay que respetar las instrucciones del fabricante y las condiciones de carga establecidas para cada dispositivo.
La cantidad de equipaje también afecta al comportamiento del coche. Por ello, cuando el vehículo va cargado, hay que prestar especial atención a la presión de los neumáticos y seguir las indicaciones del fabricante.
Antes de arrancar, además, conviene comprobar que los ocupantes llevan correctamente abrochados los cinturones y que la posición de los asientos permite conducir con comodidad y control.
Qué revisar en el coche antes de viajar por carretera en España: documentación y elementos necesarios
La preparación del viaje también incluye comprobar que la documentación está en regla.
La DGT establece tres documentos que deben llevarse al conducir: el permiso de conducir, el permiso de circulación del vehículo y la tarjeta de inspección técnica o ITV. Todos deben estar en vigor.
Dentro de España, el permiso de conducir y el permiso de circulación también están disponibles en la aplicación miDGT con la misma validez legal que sus versiones físicas.
El vehículo, además, debe disponer del seguro obligatorio vigente. La DGT especifica que la póliza del seguro y el recibo del último pago no forman parte de los tres documentos que es obligatorio llevar físicamente durante la conducción.
Consulta oficial de la DGT sobre la documentación obligatoria del vehículo
Elementos para afrontar una incidencia
Antes de salir también conviene comprobar que el vehículo cuenta con los elementos necesarios para afrontar una incidencia en carretera.
La rueda de repuesto, cuando el coche dispone de ella, debe estar preparada para utilizarse. En los vehículos que recurren a un kit reparapinchazos, hay que comprobar que el equipo se encuentra disponible.
El sistema de señalización y los elementos de visibilidad también forman parte de la preparación del vehículo. Su disponibilidad permite actuar ante una incidencia siguiendo las normas de seguridad correspondientes.
No basta con tener estos elementos en el coche. El conductor debe saber dónde están y comprobar antes del viaje que no faltan piezas necesarias para utilizarlos.
Una revisión rápida antes de arrancar puede evitar problemas
Una vez comprobados los principales elementos, todavía queda una inspección general del vehículo.
Conviene mirar alrededor del coche para detectar posibles daños, comprobar que las puertas y el maletero están correctamente cerrados y asegurarse de que la matrícula permanece visible.
Dentro del habitáculo, el conductor debe ajustar el asiento y los retrovisores antes de ponerse en marcha. También debe dejar preparado cualquier dispositivo que necesite utilizar durante el viaje para evitar manipularlo mientras conduce.
La planificación del trayecto forma parte de la preparación. Consultar el estado de las carreteras y conocer las condiciones previstas permite afrontar el desplazamiento con mayor información.
Pero la revisión del coche tiene una prioridad anterior: asegurarse de que el vehículo está en condiciones adecuadas para circular.
Cuándo es mejor llevar el coche al taller
No todas las comprobaciones pueden hacerse visualmente. Algunos componentes necesitan herramientas y conocimientos técnicos para determinar su estado.
Si el conductor detecta una anomalía en los frenos, dirección, suspensión, motor o sistema eléctrico, debe valorar una revisión profesional antes de realizar un viaje largo.
La DGT distingue entre las comprobaciones que puede realizar el propio usuario y aquellas que requieren acudir a un taller.
La aparición de un ruido nuevo, una vibración persistente o una pérdida de líquidos no significa necesariamente que exista una avería grave. Sin embargo, tampoco conviene ignorarla.
Una revisión a tiempo puede identificar el origen del problema y evitar que el vehículo continúe circulando en condiciones inadecuadas.
Lista de comprobación antes de salir a carretera
Para quienes prefieren realizar una revisión rápida antes de cargar el coche, estos son los puntos principales:
- Comprobar la presión de los cuatro neumáticos.
- Revisar el desgaste y el estado exterior de las cubiertas.
- Verificar la rueda de repuesto o el kit reparapinchazos.
- Comprobar el funcionamiento de los frenos.
- Revisar el nivel del líquido de frenos.
- Comprobar el nivel de aceite.
- Revisar el refrigerante.
- Comprobar el líquido limpiaparabrisas.
- Revisar faros, pilotos, intermitentes y luces de freno.
- Comprobar el estado de las escobillas.
- Limpiar parabrisas, ventanillas, retrovisores y elementos de iluminación.
- Prestar atención a los testigos del cuadro de instrumentos.
- Comprobar posibles señales de problemas con la batería.
- Verificar que la ITV está en vigor.
- Llevar el permiso de conducir, el permiso de circulación y la tarjeta ITV.
- Comprobar que el seguro obligatorio está vigente.
- Colocar y asegurar correctamente el equipaje.
- Comprobar los cinturones de seguridad de los ocupantes.
- Ajustar asiento y retrovisores antes de comenzar a conducir.
La revisión no sustituye al mantenimiento periódico recomendado para cada vehículo. Su función es comprobar que, antes de iniciar el trayecto, no existe una anomalía evidente que pueda afectar a la seguridad.
En caso de duda sobre un componente mecánico, la opción más segura es solicitar una valoración profesional.
Un viaje por carretera puede comenzar con una comprobación sencilla. Dedicar unos minutos a los neumáticos, los frenos, los líquidos, las luces y la documentación permite salir con el vehículo preparado y detectar a tiempo problemas que podrían complicar el recorrido.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo revisar primero antes de viajar en coche?
Los neumáticos, los frenos, las luces y los principales niveles de líquidos son algunos de los primeros elementos que conviene comprobar.
¿Cuál es la profundidad mínima legal de los neumáticos?
El dibujo de los neumáticos debe tener como mínimo 1,6 milímetros de profundidad. También hay que comprobar la presión y buscar signos de desgaste o daños.
¿Qué documentos debo llevar al conducir?
La DGT señala tres documentos obligatorios: permiso de conducir, permiso de circulación y tarjeta de ITV, todos en vigor.
¿Qué hago si el coche presenta una anomalía antes del viaje?
Si aparecen problemas de frenado, vibraciones, ruidos nuevos, pérdidas de líquidos u otra anomalía que pueda afectar al funcionamiento del vehículo, lo recomendable es revisarlo antes de emprender el trayecto………Más






