Propuesta de la UE para limitar las redes sociales a menores de 13 años

Redes sociales para menores de 13 años: la propuesta de la UE

BARCELONA – ECO NOTICIA: redes sociales para menores de 13 años se convierten en el centro de una nueva propuesta de la Unión Europea para reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los riesgos asociados a las plataformas digitales. La Comisión Europea plantea un sistema escalonado por edades que prohibiría el acceso a las redes sociales a los menores de 13 años, limitaría las cuentas entre los 13 y los 15 y obligaría a aplicar medidas de diseño seguro hasta la mayoría de edad. Pedro Sánchez ha respaldado el planteamiento y ha reivindicado el papel de España y Francia en el impulso de esta agenda europea. ¿Cómo funcionaría el nuevo modelo y qué tendría que ocurrir antes de que pudiera convertirse en una norma aplicable?

Bruselas fija nuevas reglas según la edad de los usuarios

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó ante el Parlamento Europeo el planteamiento de la Comisión para reforzar la protección de los menores en el entorno digital.

La iniciativa contempla una regulación diferenciada según la edad. El primer límite sería claro: los menores de 13 años no podrían utilizar las redes sociales.

El siguiente tramo abarcaría a quienes tengan entre 13 y menos de 15 años. En este grupo, la propuesta permitiría únicamente cuentas denominadas «mini cuentas», creadas y supervisadas por padres o tutores.

Estas cuentas tendrían funciones limitadas. Además, el planteamiento fija una restricción de uso de una hora diaria.

A partir de los 15 años y hasta alcanzar la mayoría de edad, la propuesta cambia de enfoque. Las plataformas tendrían que ofrecer un entorno con características de diseño seguro específicamente dirigido a los adolescentes.

Von der Leyen defendió durante su intervención que la protección debe adaptarse a las distintas etapas de la infancia y la adolescencia. La presidenta de la Comisión resumió la propuesta con dos principios: no habría redes sociales para menores de 13 años y no existirían cuentas personales para menores de 15.

La Comisión prevé presentar formalmente los detalles del denominado EU Kids Act. El anuncio abre ahora una nueva fase en el debate europeo sobre la edad mínima de acceso a las plataformas y sobre las responsabilidades que deben asumir las empresas tecnológicas.

El planteamiento no se limita a establecer una edad mínima. También pretende intervenir sobre determinadas características de las plataformas que pueden favorecer un uso prolongado o dificultar que los menores abandonen determinados servicios.

Entre los elementos señalados figura el desplazamiento o navegación sin final, conocido habitualmente como «scroll» infinito. La Comisión también apunta a otros mecanismos de diseño considerados problemáticos cuando afectan a usuarios menores.

Sánchez reivindica el impulso de España ante la propuesta europea

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recibió favorablemente el anuncio de Bruselas y vinculó la nueva propuesta con las iniciativas que España y Francia habían defendido anteriormente.

Sánchez sostuvo que ambos gobiernos plantearon la necesidad de establecer una edad mínima para acceder a las redes sociales y que aquella posición encontró inicialmente oposición y escepticismo entre distintos actores políticos.

En un mensaje publicado en X, el presidente español afirmó que la Comisión Europea había colocado sobre la mesa una regulación comunitaria que combina límites de acceso con el principio de seguridad desde el diseño.

Su mensaje utilizó además una expresión especialmente contundente al referirse a los grandes grupos tecnológicos. Sánchez habló de los «tecno-oligarcas» y defendió que la protección de la infancia debe situarse por encima de los algoritmos y de los intereses económicos.

La posición del Gobierno español ya contemplaba una elevación de la edad mínima para abrir cuentas en redes sociales hasta los 16 años. Esa medida forma parte del proyecto legislativo español destinado a reforzar la protección de los menores en el entorno digital.

El Ejecutivo también ha planteado sistemas eficaces de comprobación de edad. El objetivo declarado consiste en evitar que las plataformas se limiten a solicitar al usuario que indique su edad mediante una simple declaración.

La propuesta española y el planteamiento europeo no establecen exactamente el mismo límite. España ha defendido una edad mínima de 16 años para el acceso a redes sociales, mientras que la Comisión Europea plantea una prohibición para menores de 13, cuentas restringidas entre los 13 y los 15 y obligaciones específicas de seguridad para quienes tengan entre 15 y 18 años.

Esta diferencia será relevante durante el debate legislativo europeo, especialmente si los Estados miembros y el Parlamento Europeo examinan la forma de compatibilizar las normas nacionales con un marco común para los 27 países de la Unión.

El plan europeo separa las restricciones por etapas de edad

La propuesta comunitaria introduce una estructura basada en diferentes franjas de edad.

Para los menores de 13 años, el planteamiento elimina el acceso a las redes sociales. Entre los 13 y los 15 años, la Comisión propone cuentas de características limitadas, bajo supervisión familiar y con un máximo de una hora de utilización diaria.

Para los adolescentes de 15 a 18 años, el enfoque se centra en la obligación de las plataformas de aplicar mecanismos de diseño seguro.

Este último punto amplía el debate más allá de la edad de acceso. La Comisión pretende que las propias características de los servicios digitales incorporen medidas destinadas a reducir determinados riesgos para los menores.

Von der Leyen señaló que Europa no tiene por qué aceptar determinadas funciones diseñadas para fomentar un uso continuado de las plataformas. También puso el foco en la exposición de los menores a contenidos cada vez más extremos.

Durante su intervención, la presidenta de la Comisión mencionó además el uso de imágenes de niñas para crear representaciones sexualizadas mediante inteligencia artificial.

La cuestión de los contenidos generados mediante inteligencia artificial forma parte de un debate más amplio sobre la protección de la imagen de los menores en Internet. España también ha impulsado medidas para reforzar la respuesta jurídica ante determinados usos ilícitos de imágenes y contenidos digitales.

El planteamiento comunitario pretende modificar así la relación entre las plataformas y sus usuarios más jóvenes. En lugar de trasladar toda la responsabilidad a los padres o a los propios menores, Bruselas quiere que las empresas puedan demostrar que sus servicios incorporan garantías suficientes.

La Comisión ha planteado incluso un cambio en la forma de abordar la responsabilidad. Von der Leyen defendió que sean las plataformas las que tengan que demostrar que sus servicios resultan seguros para los menores.

Redes sociales para menores de 13 años y control de las plataformas

La propuesta europea llega en un contexto de creciente presión regulatoria sobre las grandes plataformas digitales.

Servicios como Facebook, Instagram y TikTok ya establecen 13 años como edad mínima para abrir una cuenta en sus condiciones de uso. Sin embargo, la existencia de ese límite no significa que las plataformas puedan comprobar siempre de forma eficaz la edad real de cada usuario.

Precisamente por eso, la verificación de edad constituye uno de los puntos más delicados del debate.

Las autoridades europeas han trabajado en mecanismos destinados a comprobar la edad de los usuarios sin convertir necesariamente el proceso en una identificación permanente ante cada plataforma.

El problema plantea una tensión entre dos objetivos. Por un lado, los gobiernos quieren impedir que los menores accedan a servicios para los que no cumplen la edad establecida. Por otro, cualquier sistema de comprobación debe tener en cuenta la protección de los datos personales y la privacidad.

Las organizaciones de derechos digitales han advertido de que verificar la edad no resuelve por sí solo los problemas asociados a las redes sociales.

Desde esa perspectiva, limitar el acceso por edad puede actuar sobre quién entra en una plataforma, pero no necesariamente modifica el modelo de funcionamiento de los servicios digitales.

Otro de los elementos centrales de la propuesta será el diseño de las plataformas. Bruselas pretende abordar mecanismos que pueden fomentar una utilización prolongada, entre ellos determinadas formas de desplazamiento continuo por los contenidos.

La Comisión también ha señalado la exposición de los menores a contenidos perjudiciales y el riesgo de que determinados sistemas algorítmicos contribuyan a dirigir a los usuarios hacia materiales cada vez más extremos.

Las obligaciones podrían estar acompañadas de sanciones económicas para las empresas que incumplan las futuras normas.

El precedente de España y otros países europeos

España no es el único país de la Unión Europea que ha pedido medidas más estrictas para proteger a los menores en Internet.

Francia, Dinamarca, Grecia y Portugal también han participado en el debate sobre la necesidad de reforzar las garantías para niños y adolescentes.

La principal diferencia que introduce la iniciativa de la Comisión consiste en la posibilidad de establecer un marco común para todos los Estados miembros.

Hasta ahora, los países han desarrollado respuestas nacionales con diferentes edades, obligaciones y mecanismos de control. Una regulación comunitaria podría establecer unas reglas comunes y reducir las diferencias entre mercados digitales europeos.

España, entretanto, mantiene su propia agenda legislativa. El Gobierno ha defendido elevar hasta los 16 años la edad mínima para acceder a las redes sociales y ha incorporado sistemas de verificación de edad entre las medidas planteadas.

El Ejecutivo también ha defendido cambios relacionados con la responsabilidad de las plataformas, la protección de datos personales y la respuesta frente a determinados contenidos digitales.

La estrategia española se ha desarrollado dentro de un debate más amplio sobre los efectos del uso intensivo de dispositivos y redes sociales entre niños y adolescentes.

Sánchez ha relacionado públicamente esta cuestión con preocupaciones sobre el desarrollo de los jóvenes y con la necesidad de establecer límites en el entorno digital.

La Comisión Europea, por su parte, busca ahora trasladar parte de estas preocupaciones a un marco común para los Estados miembros.

Australia y la presión internacional sobre las redes sociales

La iniciativa europea también se produce mientras distintos gobiernos estudian restricciones específicas para los usuarios menores de edad.

Australia ha aplicado una prohibición nacional de acceso a redes sociales para menores de 16 años y su experiencia ha servido como referencia para el debate internacional.

La Comisión Europea ha señalado expresamente que ha analizado las medidas adoptadas por Australia y por otros países antes de preparar su propio planteamiento.

El debate no se limita, por tanto, a Europa. Gobiernos de distintas partes del mundo estudian cómo combinar protección de los menores, libertad de acceso a Internet, privacidad y responsabilidad empresarial.

En el caso europeo, la existencia de un mercado digital común añade otro elemento. Una regulación diferente en cada país puede generar obligaciones distintas para las mismas plataformas y también dificultades para aplicar controles de edad homogéneos.

El futuro EU Kids Act pretende responder precisamente a esa fragmentación.

Sin embargo, el anuncio de la Comisión no significa que las restricciones entren automáticamente en vigor.

La propuesta deberá presentarse formalmente y posteriormente tendrá que pasar por el procedimiento legislativo de la Unión Europea. Los Estados miembros y el Parlamento Europeo tendrán que negociar el contenido definitivo antes de que pueda convertirse en legislación.

Por ese motivo, los límites anunciados por Von der Leyen representan una propuesta política y legislativa, no una prohibición inmediata que las plataformas deban aplicar desde ahora.

Privacidad, verificación de edad y oposición tecnológica

Uno de los principales debates que acompañará la tramitación será la manera de verificar la edad sin crear nuevos riesgos para la privacidad.

Una herramienta de comprobación debe determinar si una persona cumple una determinada edad, pero el procedimiento utilizado para hacerlo puede implicar el tratamiento de información personal.

La cuestión será especialmente relevante para los adolescentes, que utilizan servicios digitales de forma habitual y que podrían encontrarse con sistemas de identificación diferentes según la plataforma.

Las organizaciones de derechos digitales también han cuestionado que las restricciones de edad puedan solucionar por sí solas los problemas derivados del funcionamiento de las redes sociales.

Otro foco de discusión será la relación entre las autoridades europeas y las grandes compañías tecnológicas.

La Unión Europea ya cuenta con la Ley de Servicios Digitales, que establece obligaciones para las plataformas y permite a las autoridades exigir actuaciones frente a determinados riesgos.

El nuevo planteamiento añadiría reglas específicamente dirigidas a los menores y a determinadas características del diseño de los servicios.

Von der Leyen dejó claro durante su intervención que la Comisión pretende avanzar pese a la capacidad económica y tecnológica de las grandes empresas.

La presidenta de la Comisión rechazó la idea de que el poder de las grandes compañías tecnológicas resulte imposible de limitar y defendió la capacidad de las instituciones europeas para establecer sus propias reglas.

El debate que comienza ahora tendrá que determinar hasta dónde llegará finalmente esa regulación.

¿Cuándo podría aplicarse?

La propuesta todavía debe completar el proceso legislativo europeo. Antes de que las nuevas obligaciones sean exigibles, será necesario conocer el texto jurídico definitivo y el resultado de las negociaciones entre los Estados miembros y el Parlamento Europeo.

También quedará por concretar cómo funcionarán en la práctica las verificaciones de edad, qué responsabilidades asumirán las plataformas y qué sanciones se aplicarán en caso de incumplimiento.

El calendario dependerá, por tanto, de la tramitación institucional.

La iniciativa sí marca, en cualquier caso, un cambio importante en el debate europeo: la protección de los menores deja de centrarse únicamente en la edad mínima indicada en las condiciones de uso y pasa a incorporar límites diferenciados, supervisión familiar, restricciones temporales y obligaciones de diseño seguro.

Qué cambia para las familias y las plataformas

Si la propuesta mantiene su estructura actual durante la tramitación, las familias tendrían que distinguir entre varias situaciones.

Los menores de 13 años quedarían fuera de las redes sociales. Entre los 13 y los 15 años, el acceso se produciría mediante cuentas restringidas y supervisadas por padres o tutores, con una limitación diaria de una hora.

A partir de los 15 años, los adolescentes podrían utilizar servicios sujetos a obligaciones específicas de diseño seguro hasta alcanzar la mayoría de edad.

Para las plataformas, el cambio supondría nuevas obligaciones técnicas y de control.

La comprobación de edad, las características de las cuentas, la limitación de determinadas funciones y el diseño de los servicios pasarían a ocupar un lugar central en el cumplimiento de la normativa.

La Comisión también quiere que las empresas demuestren que sus servicios resultan seguros para los menores.

El alcance final dependerá de la negociación legislativa. También será necesario comprobar qué mecanismos técnicos se incorporan al texto definitivo y cómo se coordinan con las legislaciones nacionales.

Para España, el debate europeo llega mientras el Gobierno mantiene su propuesta de elevar a 16 años la edad de acceso a las redes sociales.

La coincidencia de ambos procesos puede convertir la protección digital de los menores en uno de los asuntos regulatorios más relevantes para las plataformas que operan en Europa.

La discusión, además, ya no gira únicamente en torno a si un niño puede abrir una cuenta. También incluye cuánto tiempo puede utilizarla, qué funciones puede emplear, qué contenidos puede encontrar y qué responsabilidades corresponden a las empresas que administran esos servicios.

La respuesta definitiva dependerá ahora de las instituciones europeas y de la negociación con los Estados miembros y el Parlamento Europeo.

Fuente oficial: Comisión Europea — discurso sobre el Estado de la Unión

Preguntas frecuentes

¿Qué edad mínima plantea la Comisión Europea para usar redes sociales?

La propuesta establece que los menores de 13 años no puedan utilizar redes sociales.

¿Qué ocurriría entre los 13 y los 15 años?

La Comisión plantea «mini cuentas» creadas y supervisadas por padres o tutores, con funciones limitadas y un máximo de una hora diaria.

¿Qué propone España?

El Gobierno español ha defendido elevar hasta los 16 años la edad mínima para acceder a redes sociales y establecer sistemas eficaces de verificación de edad.

¿La propuesta europea ya está en vigor?

No. Debe completar su presentación y posteriormente pasar por el proceso legislativo de la Unión Europea antes de convertirse en una obligación legal………Más